bebes.gif (53498 bytes)PADRES MÚLTIPLES
Grupo de Apoyo para padres con más de un bebé por vez....
 
home acerca nuestro registrate ahora y conocé los beneficios de nuestra agrupación... una selección de las mejores notas de interés para las familias múltiples los mejores libros y links que recomendamos nuestros comercios adheridos comunica tus dudas, sugerencias, opiniones... te responderemos a la brevedad!
 

 

UCI neonatal, su primer hogar

Probablemente, estas siglas, que significan Unidad de Cuidados Intensivos, no sugieran gran cosa a la mayoría de los personas (afortunadamente); en cambio, para algunas parejas este espacio se convierte, de manera imprevista, en un lugar donde su hijo lucha por salir adelante las primeras semanas o meses de vida, y donde ellos van a tener que estrenarse como padres en circunstancias muy desfavorables.

Cunas térmicas, incubadoras, respiradores, monitores, extractores de leche... Máquinas extrañas y ruidos diversos. Y en medio de ese ambiente, nuestro bebé, diminuto e inmaduro (y otros niños tan indefensos como él), luchando con todas sus fuerzas por salir adelante.

Podemos ayudar a nuestros hijos!!


La doctora Heidelisle Als, profesora de psicología de la Universidad de Harvard, lleva años investigando el impacto que puede tener sobre el bebé el hecho de pasar del útero materno a la fría y aparatosa Unidad de Cuidados Intensivos. Los resultados de estas investigaciones han dado como fruto un nueva manera de atender a los bebés prematuros, el llamado «sistema individualizado de cuidados al recién nacido». Este modelo sostiene que el bebé debe ser tratado desde el primer día como una persona y un miembro de una familia determinada. Los profesionales que le atienden no sólo se preocupan de cuidar los diferentes sistemas de su cuerpo (el corazón, los pulmones, la alimentación o la vista), sino que tienen muy en cuenta su personalidad. Se desarrolla un método de observación precoz para conocer al bebé, y para intentar disminuir el impacto que puede causarle el ingreso en la UCI (no hay que olvidar que su medioambiente natural en circunstancias normales es, en primer lugar, el útero y después, los brazos de sus padres).


Es primordial que los padres se ocupen del bebé. Cuando se les permite el libre acceso a la UCI neonatal, y se consiente que se impliquen en el cuidado de su hijo (tenerle en brazos, alimentarle, bañarle...) mejora la autoestima de la madre y su habilidad como cuidadora, fortalece el vínculo entre los padres y el hijo y aumenta la duración de la lactancia.


Por eso las UCI neonatales más modernas utilizan el llamado método canguro, iniciado por el médico colombiano Edgar Rey a finales de los años setenta.
Consiste en que las madres y los padres tienen a su bebé en el pecho (en la misma UCI) desde el primer día. Al calor del cuerpo de mamá o papá, arrullado por los latidos de sus corazones, los bebés evolucionan incluso mejor que en la incubadora. Además, al estar en contacto con mamá pueden alimentarse con leche materna.


Si para cualquier recién nacido a término la leche materna es el mejor alimento del mundo, en el caso de los prematuros, el beneficio aún es mayor. Maravillas de la naturaleza, el cuerpo de la madre fabrica una leche especial para el niño que ha nacido antes de tiempo, más rica en ciertos nutrientes esenciales que son básicos para su desarrollo.


Otro aspecto novedoso en el cuidado de los prematuros es el tratamiento del dolor. Muchas veces, los médicos deben realizar algunos procedimientos (pinchazos, gasometrías, intubación respiratoria) que son dolorosos para el niño. Ahora se sabe que hay formas de hacer que el pequeño sufra menos. Una investigación reciente, por ejemplo, demostró el efecto analgésico de la lactancia: los bebés a los que se les permite tomar el pecho mientras se les pincha lloran menos y recuperan antes su ritmo cardiaco normal que los bebés que son pinchados sin el pecho.


En algunas unidades de cuidados intensivos procuran realizar todas las exploraciones o técnicas molestas para el bebé en un horario fijo, a ser posible de una vez, con el fin de que el resto del día el niño pueda descansar tranquilo. Para compensar el mal rato de esos momentos el personal sanitario intenta incluir en la jornada otras actividades más placenteras para el bebé (además de la lactancia), como el masaje.   

También se está investigando en la utilización de fármacos analgésicos cuando hay que recurrir a técnicas más dolorosas.


El ambiente de silencio y tranquilidad en estas unidades también beneficia a los prematuros. Los padres que permanecen junto a su hijo pueden asegurarse de que al niño no le moleste la luz, ponerle en su postura favorita para dormir (casi siempre pegados a algo), tener cuidado de que nadie haga movimientos bruscos en el entorno, y poner junto a él algún objeto que permita diferenciarle de los otros niños (una chaquetita, un dibujo, un poema o un muñeco de tela). Estos detalles facilitan a los padres (y al personal sanitario) identificar al bebé, y gustarán al niño cuando sea mayor y vea sus fotos del hospital.


¿Qué hacer durante la espera en casa?


También desde fuera del hospital se puede ayudar al niño prematuro. Es aconsejable que los padres o los hermanos mayores lleven un diario en casa donde vayan describiendo sus primeros días, y registren uno a uno todos los progresos del chiquitín.
El tiempo pasa, y por muy lejano que parezca, llegará el día en que el bebé, crezca y se convierta en un niño mayorcito deseoso de conocer los detalles de su llegada al mundo. Y aunque resulte increíble, muchos de estos detalles se olvidan enseguida.
Las asociaciones de padres de prematuros y los grupos de apoyo a la lactancia locales prestan un servicio muy útil. Facilitan información sobre los trastornos y el desarrollo del bebé y a través estos grupos se puede conocer a otros padres dispuestos a ofrecer su experiencia y apoyo. 

Un aspecto en el que las asociaciones de padres de prematuros pueden influir es la extensión del método canguro y del sistema de cuidados individualizados a todas las UCI de España. En este terreno, como en todos, algunos centros llevan la iniciativa y otros van más rezagados y aún no aplican estas prácticas.

Así, un estudio realizado en ocho países europeos comparó las normas de las UCI de neonatos referidas a la participación de los padres en el tratamiento de los prematuros, y los resultados fueron de lo más dispares:


Mientras que en todas las UCI de Gran Bretaña, Luxemburgo y Suecia sin excepción se permite el acceso libre de los padres a la unidad, en cambio, en España, sólo un once por ciento de las unidades lo permiten.
Además, en estos países punteros se consiente que los padres se queden durante la visita médica y se les informa sobre la evolución del niño siempre que lo deseen. Lo peor es que, según los autores de este estudio, las diferencias no están justificadas, porque no se basan en la evidencia científica, sino en aspectos culturales.
En España, mientras que en algunos hospitales es absolutamente normal que los padres practiquen el método canguro con su bebé, otros sólo permiten visitar al niño media hora al día.

 


¿Qué podemos hacer entonces si nuestro hijo se encuentra en un centro donde restringen las visitas?

 

Expresar a los profesionales desde el primer momento nuestra intención de pasar el mayor tiempo posible junto a él, incluso si la situación es de gravedad. También se puede acudir al servicio de atención al paciente del hospital y manifestar por escrito nuestras preferencias sobre su cuidado.

En última instancia, pueden valorar la posibilidad emprender otro tipo de medidas, como hizo el padre de dos gemelas prematuras ingresadas en un hospital de Cantabria. A este padre le impidieron acceder a la sala de lactancia para dar el biberón a una de sus hijas, con el argumento de que esa habitación sólo era para madres. El progenitor, funcionario judicial, puso una denuncia en los tribunales reclamando su derecho a dar el biberón a su hija, eso sí, sin olvidarse de expresar su satisfacción por las atenciones y cuidados que el hospital brindó a sus niñas.

 

Fuente: Ibone Olza, psiquiatra Infantil

 

Volver a Prematuros

Volver a Página Principal